1Co 2:1-5
"Y yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría... para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios."
Pablo renunció deliberadamente a la elocuencia retórica para que la fe de los corintios no descansara en la habilidad humana sino en el poder de Dios. La demostración (apodeixis) del Espíritu es la evidencia de transformación de vidas.
1Co 2:9-12
"Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio... son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló por su Espíritu."
El Espíritu (pneuma) es el agente de la revelación — él conoce las profundidades de Dios (ta bathe tou theou) así como el espíritu humano conoce las profundidades del ser humano.