1Ti 6:6-10
"Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento. Porque nada trajimos a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas... Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males."
La ecuación de la verdadera riqueza: piedad + contentamiento = gran ganancia. El amor al dinero (philargyria) — no el dinero en sí, sino el amor a él — es raíz de todos los males. La riqueza material es neutral; el amor a ella es destructivo.
1Ti 6:17-19
"A los ricos en este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las incertidumbres de las riquezas, sino en Dios... que sean ricos en buenas obras, dispuestos a compartir, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir."
Para los que ya son ricos: no prohibición, sino instrucción. Cuatro mandatos: no ser altivo, no confiar en las riquezas, ser rico en buenas obras, ser generoso. La riqueza material puede convertirse en riqueza eterna mediante la generosidad.