Ap 5:5-6
"Y uno de los ancianos me dijo: No llores; he aquí que el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos. Y miré, y he aquí en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, un Cordero como inmolado."
La paradoja central del Apocalipsis: el León es el Cordero. Juan oye 'León' (leon) y ve 'Cordero' (arnion). La victoria de Cristo no fue por fuerza leonina, sino por sacrificio de cordero. El Cordero 'como inmolado' (hos esphagmenon) — las marcas de la crucifixión son eternas.
Ap 5:9-10
"Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres tú de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación; y los hiciste para nuestro Dios un reino y sacerdotes; y reinarán sobre la tierra."
El cántico nuevo (oden kainen) — nuevo porque basado en la redención, no solo en la creación. La redención es universal: toda tribu, lengua, pueblo y nación. El resultado: un reino de sacerdotes — el cumplimiento de Éx 19:6 a escala cósmica.