Heb 9:11-14
"Pero Cristo, habiendo entrado como sumo sacerdote de los bienes venideros, por el mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención."
El contraste: tabernáculo terrenal vs. celestial; sangre de animales vs. sangre de Cristo; redención temporal vs. eterna. Cristo entró 'una vez' (ephapax) — el sacrificio definitivo, nunca a repetirse. La redención es eterna (aionion lytrosis).
Heb 9:27-28
"Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin pecado, para salvar a los que le esperan."
El paralelo muerte humana / muerte de Cristo: ambas ocurren una vez. La muerte de Cristo fue para quitar los pecados; la segunda venida será para consumar la salvación. La certeza del juicio (krisis) es el contexto de la urgencia del Evangelio.