⚡ La División del Sanedrín (23:1-11)
Hechos 23:6-11
"Pero Pablo, sabiendo que una parte eran saduceos y la otra fariseos, dijo en el Sanedrín: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos; por la esperanza y la resurrección de los muertos soy juzgado. Y al decir esto, hubo disensión entre los fariseos y los saduceos, y se dividió la multitud... Y a la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Ten ánimo, Pablo; porque así como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma."
La estrategia de Pablo de invocar la resurrección para dividir el Sanedrín es brillante — o, como dicen algunos críticos, manipuladora. Pero Pablo no está siendo deshonesto: genuinamente es fariseo y cree sinceramente en la resurrección — la resurrección de Jesús. Al invocar este punto de concordancia con los fariseos, expone la división teológica del Sanedrín y escapa de una condena unánime. La visión nocturna del Señor es el punto central del capítulo: 'Ten ánimo... es necesario que testifiques en Roma.' El sufrimiento de Pablo no es accidente — es el camino hacia Roma, el centro del mundo. El Evangelio llegará al corazón del Imperio.