Ro 9:10-16
"Y no sólo esto, sino también Rebeca, cuando concibió de uno, siendo aún no nacidos ni habiendo hecho bien o mal... se le dijo: El mayor servirá al menor... No depende, pues, del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia."
La elección de Jacob sobre Esaú antes del nacimiento — sin base en obras — prueba que la elección divina no se basa en mérito humano. La soberanía de Dios en la elección no es arbitrariedad — es misericordia más allá de lo que merecemos.
Ro 9:20-21
"Pero, oh hombre, ¿quién eres tú para contender con Dios? ¿Dirá el vaso al que lo formó: Por qué me hiciste así?"
La metáfora del alfarero (Is 29:16; 45:9; Jr 18:1-10) enseña que Dios tiene el derecho soberano de usar a sus criaturas como le place. La respuesta de Pablo a la objeción no es una explicación filosófica — es una reorientación: ¿quiénes somos nosotros para cuestionar al Creador?