Stg 2:1-4
"Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro Señor Jesucristo, Señor de gloria, con acepción de personas. Porque si en vuestra sinagoga entra algún hombre con anillo de oro y vestido de lujo, y también entra algún pobre con vestido sucio; y miráis al que lleva el vestido de lujo y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Tú quédate allí de pie, o siéntate aquí debajo de mi estrado; ¿no hacéis distinción entre vosotros mismos, y os convertís en jueces con malos pensamientos?"
La acepción de personas (prosopolempsia) contradice la fe en Cristo. El favoritismo hacia los ricos en la asamblea es un juicio corrompido. El 'banco de los pobres' era literal en las sinagogas. La ley real (nomon basilikon) — amar al prójimo — es violada por la discriminación.